Del escritorio del Secretario Tesorero
Rev. Sergio A. Martínez
expresando Gratitud
Alabad a Jehová, invocad su
nombre; dad a conocer sus obras en los pueblos.
Cantadle, cantadle salmos; hablad de todas sus maravillas.
Salmos 105:1-2
Se aproxima la celebración del día de Acción de Gracias.
Comúnmente es un tiempo para reunirse con familia y amigos y
compartir. Para un gran
número de personas esta temporada es agitada; hay compras, decoraciones,
planificación de menús, etc., etc.
Un gran número de familias en Estados Unidos dedican mucho de su
tiempo en esta temporada a comer (Pavo tradicional)
y disfrutar de tiempo con la familia frente al televisor viendo
un juego de “Fútbol Americano” o la tradicional “Parada de Macy’s”.
Sin importar las múltiples actividades que desarrollemos o nos
envolvamos, no debemos olvidar la más importante, expresar gratitud a
Dios, nuestro Creador, Salvador y Proveedor.
Hay tantas maneras de expresar gratitud al Señor: una de ellas es
expresando agradecimiento a las personas a través de las cuales Dios nos
ha bendecido y nos bendecirá. Ellas
son las manos y los pies de Dios en muchas situaciones.
Esto me trae a la memoria la enseñanza que recibí de mi nieta de
tres (3) años Sophia. Ella
se voluntarizó a dar gracias a Dios por los alimentos antes de cenar;
inició diciendo: “Gracias Dios por papi, mami, mama, Daddy… y por la
comida”. A esa tierna edad
ella reconoció que la bendición de Dios llegó a través de personas que
le aman.
En este tiempo y siempre, recordemos de agradecer a Dios y a
aquellos a través de los cuales su bendición llega a nosotros.
Mis amados hermanos, muchas gracias por entregarse al Señor y ser
de bendición a mi vida y al Distrito Hispano del Este.
Con aprecio y mucho cariño.